jueves, 30 de agosto de 2012

Burns Night

La Burns Night es una celebración dedicada al poeta Robert Burns. Se celebra de forma prominente en Escocia, tierra natal de Burns, pero la fiesta se ha extendido por todo el Reino Unido y otros países angloparlantes como Irlanda o Nueva Zelanda. Esta noche suele celebrarse en torno al 25 de enero, día de nacimiento del susodicho.

 La celebración empieza con una cena en la que se toma Haggis, un plato tradicional escocés preparado a base de corazón, hígado y pulmones de cordero embutidos en el estómago de éste con cebolla, sal, pimienta y otras especias. El resultado es, aunque no lo parezca, un pudding de carne buenísimo, que se suele acompañar con el típico puré de patatas, nabos, y zanahorias. Tal vez por los ingredientes del plato, cuando se pregunta a un escocés qué es el haggis, responden que es una criatura que corre por los bosques sin cansarse.

Antes de empezar la comida y cortar el haggis, se lee el poema de Robert Burns Adress to a Haggis, preparando al plato para lo que le espera, siempre marcando el acento escocés. Esto siempre acompañado de un buen whiskey escocés o Scotch y recitando poemas de Robert Burns.


Lo más divertido de esta celebración, sobre todo para los extranjeros, son la indumentaria y los bailes. La vestimenta típica escocesa para una mujer es fácil, vestido y una banda de tartan (la tela de cuadros) sobre los hombros y por la cintura. Sin embargo, los hombres visten chaqueta de traje, corbata y camisa arriba, acompañados de la falda escocesa, llamada kilt, con zapatos y calcetines eso sí. El resultado es cuanto menos cómico incluso si olvidamos que, en teoría, los escoceses no llevan nada debajo del kilt.

Para terminar la velada y bajar la copiosa comida, bailes al más puro estilo escocés, formando corros, saltando y moviéndose mucho. Una noche que recomiendo disfrutar si alguna vez estais por tierras escocesas alrededor del 25 de enero.

sábado, 11 de agosto de 2012

Incursión de Dieppe

En agosto de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, las tropas aliadas (británicos, canadienses y franceses) realizaron una pequeña incursión en Dieppe, Francia. La operación fue un fracaso estrepitoso, que se recuerda junto con Dunkerque, pero gracias a ella, se consiguió información importante para el posterior desembarco de Normandía.


Durante todo el verano del 42, eran frecuentes los ataques aliados contra territorios costeros alemanes. Bajo presión de los soviéticos, el resto de los países aliados necesitaban demostrar que ellos también podían atacar y hacer daño a la Alemania Nazi. Además, la operación se planeó para que las fuerzas canadienses, las más numerosas en esta operación, adquirieran experiencia en combate. Por todo esto, surgió la llamada Operación Jubilee. El plan para este ataque fue muy parecido al que se preparara más tarde para el día D. Se desembarcaría en varias playas, para después unirse y atacar en un sólo grupo. 
 
Una de las singularidades de esta incursión es que se realizó de día. Tras llegar a tierra, se quería reunir información sobre las defensas costeras alemanas. Después, se destruirían vías de comunicación y transporte, defensas, instalaciones portuarias, etc. Finalmente, la batalla duró unas 9 horas, los aliados sólo consiguieron destruir unos pocos objetivos y 3.600 soldados fallecieron. No obstante, como ya he dicho antes, se logró información muy útil para la Operación Overlord. En el bando alemán, este ataque sirvió para que los mandos Nazis se dieran cuenta de que el Frente del Oeste era frágil y de que había que protegerlo fuertemente.

viernes, 29 de junio de 2012

Bloody Sunday

El "domingo sangriento" es el nombre que se les da a los disturbios ocurridos en el Ulster el 30 de enero de 1972. La jornada se saldó con 14 muertos y decenas de heridos. Este año ha sido el 40 aniversario de la tragedia y las familias de las víctimas siguen pidiendo justicia al Ministerio de Defensa británico.

Estamos en el contexto de los conflictos por la independencia de Irlanda del Norte en los años 70. El IRA estaba en su máximo apogeo, habiéndose producido recientemente varios atentados. En muchas manifestaciones había tenido que intervenir el ejército británico. Además, ya se habían producido otros sucesos de gran calibre como la batalla de Bogside en 1969, de la que hablaré otro día. 

Tras todos estos acontecimientos, el gobierno de Irlanda del Norte aprobó en 1971, una ley por la que se podía encarcelar a las personas sospechosas de pertenecer al IRA sin un juicio previo. Obviamente, esta ley no fue muy bien recibida, no sólo por los pro-independentistas, sino por la población en general ya que se consideró en contra de los derechos civiles (con razón).

El día 30 de enero de 1972 se convocó en Derry, una ciudad del noroeste de Irlanda del Norte una manifestación contra esta ley. Derry, junto con Belfast, fue una de las ciudades más importantes en las protestas a favor de la independencia de Irlanda del Norte. Cabe destacar que en aquel momento, las manifestaciones también estaban prohibidas por el gobierno británico. La organización acortó el recorrido para evitar pasar por los barrios católicos, llenos de barricadas, y no enfrentarse con el ejército. No obstante, los manifestantes llegaron a una de las barricadas, pero siguieron cantando y gritando para protestar de forma pacífica.

Sin embargo, y como ocurre muchas veces en este tipo de situaciones, un grupo de extremistas violentos empezó a lanzar piedras a las autoridades, a lo que estas respondieron con métodos antidisturbios (pelotas de goma, gas, agua, etc.) Tras esto, el ejército abrió fuego alegando que habían recibido disparos (cosa que aún no se ha probado). Trece jóvenes fueron abatidos a tiros ese día y uno más murió en el hospital unos meses después por heridas de bala.

El suceso se dio a conocer en todo el mundo, se organizaron manifestaciones en muchas ciudades y se produjeron nuevos disturbios, lamentablemente. La violencia aumentó muchísimo tras este día. Como dato, puedo decir que en los 3 años anteriores perdieron la vida 210 personas en conflictos de este tipo, pero en los 11 meses posteriores hubo 445 muertos. El gobierno británico organizó varias investigaciones, y finalmente en 2010, el primer ministro David Cameron pidió disculpas por lo ocurrido.

A raíz de este día, el grupo de múscia irlandés U2 escribió la canción que os dejo a continuación. Además hay varios documentales y una película, del estilo de El viento que agita la cebada o En el nombre del padre muy recomendables para quien esté interesado en el conflicto norirlandés. Quedémonos con que parece que, actualmente, las cosas están más calmadas.


martes, 19 de junio de 2012

Siegfried Sassoon

Seigfried Sassoon fue un poeta inglés, concretamente de Kent, conocido por sus poemas antibelicistas escritos tras su participación en la Primera Guerra Mundial.

Sassoon nació en 1886 en el seno de una familia adinerada de Matfield, Kent. Pasó su infancia en la mansión de su familia, en el campo, leyendo libros y practicando deportes. Aunque su padre fue desheredado por ser judío y casarse con una mujer que no lo era, él tenía dinero suficiente para no tener que trabajar y posteriormente heredó una pequeña fortuna de una tía suya. 

En 1914, cuando estalló la Primera Guerra Mundial se unió al ejército británico empujado por su patriotismo. Esto le cambió la vida. Luchó en Francia durante 1915, donde empezó a escribir poemas para hacer ver a la gente que no estaba allí la realidad de la guerra. Ese mismo año murió su hermano en Gallipoli. En 1916, sufrió unas fiebres y tuvo que volver a Inglaterra a recuperarse. Poco después volvió al frente pero su estancia fue muy corta ya que le hirieron y por ello regresó a casa una vez más en 1917. 

Aunque Sassoon recibió medallas por sus acciones durante la guerra, pronto empezó a mostrar opiniones antibelicistas, llegando incluso a decir que el Gobierno inglés estaba prolongando la guerra a propósito. Se relacionaba con otros poetas e intelectuales de la época que compartían sus opiniones. Al ser un poeta de renombre considerado héroe de guerra, sus opiniones eran un escándalo para la sociedad. Por todo esto, se le formó un consejo de guerra que no llegó a más porque se alegó que sufría estrés post-traumático. Este diagnóstico le llevó a un hospital de guerra donde conoció a Wilfred Owen. Posteriormente, ambos fueron enviados al frente otra vez, donde Owen murió en 1918. Sassoon volvió a su país tras ser herido en la cabeza por fuego amigo. Recibió entonces el título de capitán.


Tras la guerra, Siegfried vivió en Oxford aprendiendo sobre la política y adquiriendo ideas socialistas. También allí se relacionó con otras figuras importantes de las letras en aquella época. Publicó muchos de sus poemas de guerra así como la obra de su amigo Wilfred Owen. Continuó escribiendo hasta su muerte en 1967.

Siegfried Sassoon y Wilfred Owen pertenecen al grupo de los War Poets, un grupo de jóvenes británicos desengañados tras participar en la Primera Guerra Mundial. Entre ellos se encontraba también el famoso Robert Graves, quien fue uno de los pocos en sobrevivir a la guerra (además del que nos ocupa). 

Aquí os dejo uno de los poemas antibelicistas más famosos de Siegfried Sassoon:

SUICIDIO EN LAS TRINCHERAS

 Conocí a un soldado raso
que sonreía a la vida con alegría hueca,
dormía profundamente en la oscuridad solitaria
y silbaba temprano con la alondra.

En trincheras invernales, intimidado y triste,
con bombas y piojos y ron ausente,
se metió una bala en la sien.
Nadie volvió a hablar de él.

Vosotros, masas ceñudas de ojos incendiados
que vitoreáis cuando desfilan los soldados,
id a casa y rezad para no saber jamás
el infierno al que la juventud y la risa van.



miércoles, 30 de mayo de 2012

Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres

Llevaba tiempo con ganas de ver esta película. Después de leer los libros y ver las adaptaciones suecas pensé que habría que ver la versión americana. Cuando los americanos versionan una película no se sabe muy bien si lo hacen simplemente porque piensan que lo suyo es mejor o realmente piensan añadir algo nuevo al producto (ahí tenemos Vanilla Sky, entre otras). Pero claro, si un film está dirigido por David Fincher y tiene como protagonista a Daniel Craig algo bueno tendrá que ofrecer.

La película funciona muy bien. Cuando llevas una hora frente a la pantalla ya estás enganchado a la historia, incluso aunque sepas como acaba, como era mi caso. El argumento es de sobra conocido. Mikael Blomkvist (Daniel Craig) es un periodista que está pasando por un proceso legal acusado de injurias. Tras ser condenado, recibe una oferta de trabajo de Henryk Vanger que consiste en investigar la historia su sobrina desaparecida, Harriet, y probablemente asesinada por uno de los miembros de su familia. A su vez, Blomkvist ya había sido investigado por Lisbeth Salander (Rooney Mara) quien acabará siendo su ayudante en el caso. Entre los dos descubren que Harriet está viva y que huyó porque su hermano y su padre abusaban de ella. Además, Blomkvist consigue, con ayuda de su nueva amiga, vengarse e inculpar al magnate que le ha llevado a los tribunales.


El film es largo pero en ningún momento se hace pesado, aunque es verdad que el final puede que esté un poco dilatado. Sin embargo, eso es lo que me gusta de la versión de Fincher, el detalle. Quien haya leído los libros, verá que aunque cambian ciertas cosas, el reflejo de la historia es más exacto en esta versión y llegamos a conocer mejor a los personajes. Una vez más, Fincher ha creado una película digna de mención, basándose en la escenografía y en unos actores que funcionan muy bien, en vez de en un argumento que ya conocíamos.

Puntos negativos también tiene por supuesto. A diferencia de la mayoría de la gente, a mí no me gustaron los títulos de credito al principio, ya que en mi opinión no van acorde con la película. A pesar de ser muy "fincherianos", tienen demasiada acción para la forma relativamente tranquila en la que se cuenta la historia. Con esa música machacona y esos gráficos parece que vas a ver la última de Marvel con mucha explosión y efectos especiales. No hacen justicia a una historia cuyo encanto es la forma calmada con la que un descubrimiento da paso al siguiente y donde los peligros no parecen tan graves. Hay que añadir también, que Rooney Mara no alcanza ni de lejos a Noomi Rapace, la Lisbeth sueca, aunque no lo hace mal del todo.

Resumiendo, película muy recomendable incluso para quienes ya conozcan la historia. Entretenida y cuyo argumento engancha. Sin olvidar los paisajes, todos dignos de ver ya que la película fue rodada en Suecia. Eso sí, reservad dos horas y media seguidas porque no vais a ser capaces de parar a la mitad.


domingo, 27 de mayo de 2012

Men In Black 3

Diez años han tardado los hombres de negro en volver a la gran pantalla y no es que les hayan cundido mucho. La tercera película sobre esta organización secreta americana que trabaja para proteger al mundo de los alienígenas se ha quedado en una más de esas secuelas que colman los cines hoy en día. 

En Men In Black 3, el argumento es sencillo y parecido al de las otras dos películas de la saga. Prisión de alta seguridad en la luna, un peligroso criminal alienígena logra escapar. Por supuesto, este alienígena tiene asuntos pendientes con uno de los protagonistas, K (Tommy Lee Jones), así que una de sus prioridades es acabar con él. A partir de ahí, lo de siempre, los dos compañeros J (Will Smith) y K tienen que salvar al mundo de una invasión. Por supuesto lo hacen, con viajes en el tiempo incluídos y con un K de jóven (interpretado por Josh Brolin, quien borda el papel) que puede que sea lo mejor y el único toque diferente de esta película. 

La película, por supuesto, tiene muchas cosas buenas. Las bromas como siempre, siguen siendo un punto fuerte, comentarios irónicos e inteligentes que no caen en el humor barato. Además, la recreación de los Estados Unidos del 69 es buena pero no tópica. Sin embargo, se echan de menos muchas cosas en esta historia, la aparición de personajes de las anteriores entregas como los gusananos, alguna escena de acción extra o más menciones a personajes famosos extraterrestres. Esos pequeños detalles que hicieron de la primera entrega lo que es. Will Smith está estupendo, un autor como él ya sabe lo que tiene que hacer. Tommy Lee Jones no aparece mucho, con lo cual casi no se le puede juzgar. Y lo mejor de todo, como ya he dicho antes, Josh Brolin interpretando a K de joven, logra mantener esa cara inexpresiva característica del personaje y simplemente parece ser la misma persona 40 años antes.


Por lo demás, esta tercera entrega mejora la segunda pero se queda lejos de la originalidad e hilaridad de la primera. No obstante, si lo que se espera es pasar un rato entretenido sabiendo que no vas a ver una obra maestra, Men In Black 3 es una buena opción.

viernes, 18 de mayo de 2012

Caveman diet

El otro día leía un artículo en Times 2 sobre un cocinero sueco que hablaba de lo maravillosa que era su vida desde que seguía la "caveman diet" (traducido al español sería algo así como la dieta del hombre de las cavernas o dieta paleolítica). 

Como su propio nombre indica, esta dieta consiste, al parecer, en comer lo que comían nuestros antepasados los homínidos, es decir, carne y pescado frescos, frutos, vegetales silvestres y por supuesto, nada de comida preparada. Decía este cocinero que alimentos como el pan son malísimos para nuestra dieta y que la dieta de los hombres prehistóricos era mucho mejor ya que incluía más o menos un 40% de proteínas, 20% de vitaminas y 20% de hidratos de carbono, dejando el resto a otro tipo de nutrientes. Además, se mencionaba que lo ideal al seguir esta dieta era acompañarla de un ejercicio similar al que hacía los cazadores del paleolítico, ejercicio aeróbico en el que se trabaje sobre todo la resistencia.

 Algo que me llamó la atención, fue que el protagonista del artículo decía que actualmente, acompañaba esta dieta de otras actividades "cavernícolas" como nadar en aguas heladas o pescar bajo el hielo. Me pareció curiosa esta forma de comer y la comparto con vosotros, aunque en realidad no es sorprendente en este mundo de veganos, vegatarianos, frutarianos, etc. donde lo que está claro es que todo es mejor que nuestra dieta actual (o la de algunos), que no creo que nadie imite en el futuro.